
Cuando conocemos a una persomna tenemos muchas preguntas sobre él o ella: ¿Como se llamará?, ¿De donde es?, ¿Cuales serán sus gustos?, ¿Será tranquilo(a) o de§madro§o(a)? ¿tendrá novio(a)?, etc...
Cuando tratamos a una persona las preguntas cambian, pero el número de ellas sigue siendo el mismo: ¿Porqué me dijo eso?, ¿Porqué se me quedó viendo?, ¿Cuando lo(a) volveré a ver?, ¿Será que le gusto?etc...
Pero cuando te enamoras de alguien, toda la confusión acaba, pues se le busque por donde se le busque, la respuesta siempre acaba en esa persona a la que queremos y anhelamos, y si a nadie le ah pasado esto, conozcan a más personas, tal ve se lleven una agradable sorpresa.
Nota: Compren mi libro.(Cuando salga)
Cuando tratamos a una persona las preguntas cambian, pero el número de ellas sigue siendo el mismo: ¿Porqué me dijo eso?, ¿Porqué se me quedó viendo?, ¿Cuando lo(a) volveré a ver?, ¿Será que le gusto?etc...
Pero cuando te enamoras de alguien, toda la confusión acaba, pues se le busque por donde se le busque, la respuesta siempre acaba en esa persona a la que queremos y anhelamos, y si a nadie le ah pasado esto, conozcan a más personas, tal ve se lleven una agradable sorpresa.
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